lunes, 26 de diciembre de 2011

Querido Santa

Al igual que muchos infantes, yo también quiero expresarle al barbudo de rojo algunos de los deseos, que si bien es cierto, no son todos míos, sí pertenecen a algunos que no pudieron enviar una misiva como ésta. Lo primero que quiero pedirte es mucha salud, sobre todo para aquellos que este año tuvieron intervenciones complejas, a quienes les fue detectada alguna espantosa enfermedad y para aquellos que la necesitan con urgencia. Como es difícil pedir seguridad y estabilidad emocional, pediré, que se reduzca la tasa de muertes por asalto, tanto la de la calle como la “autorizada”, extorsión, violencia doméstica, entre otras. Que ya no secuestren a nadie, que podamos salir a la calle con la certeza que regresaremos a salvo a abrazar a nuestros seres queridos y que nuestros hijos jueguen en la calle sin temor. Que aumenten las posibilidades de empleo, que los patronos paguen salarios justos y que los trabajadores cumplan con sus obligaciones, pero, sobre todo, que exista la oportunidad para ganarse la vida trabajando en cualquier intersticio del país. Que ya no mueran niños y niñas de desnutrición, que se multiplique la comida y que alcance para todos, pues no es posible que un país como el nuestro alguien se muera por no comer y otro muera sebado.
Que exista más armonía y tolerancia entre los guatemaltecos: que se acabe el racismo en todo sentido, que no te ataquen por el color de tu piel o por la ropa que vestís, que no sintás vergüenza porque solamente tenés un par de calcetines o porque todos los días tenés que lavar tu ropa interior. Que las estadísticas negativas desaparezcan y que sigamos construyéndonos como una nación en todo el sentido de la palabra. Que el próximo año Guatemala gane su primera medalla olímpica y que la selección de fútbol no quede eliminada en la siguiente ronda. Si no podés cumplir con todas, pues me conformaré con al menos tres, pues, me parece que con algo se empieza. Una feliz Navidad para los y las lectoras.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Los amos de la noche

Como siempre, en nuestro país la cultura tiene un lugar privilegiado y cuando hacemos cuentas, nos pasa de manera diferente en otros campos, en los que siempre nos va mal. En esta ocasión quiero referirme a un hecho de mucha relevancia en el campo de la literatura, especialmente la contemporánea, pues, además del surgimiento muchas publicaciones y de de nuevas voces, quiero hacer un énfasis especial en la reaparición del escritor Estuardo Prado. Este autor, tras años de silencio presentó una nueva edición de Los amos de la noche, sin lugar a dudas, uno de los textos más importantes de la narrativa centroamericana de los últimos años.
Para quienes no conocen la literatura de Prado, mencionaré que marcó una nueva era debido a que sus textos cambiaron la forma tradicional de narrar, de contar historias durante el siglo XX en nuestro país. Comenzando por la manera en que edita sus textos, el papel, la letra, las imágenes y demás. Por otro lado, los temas que aborda; son, en su gran mayoría tabú, los que pueden herir a quienes no estén preparados para enfrentar esta avalancha de creación, ocurrencia, sobre todo con mucho seso. Su importancia radica en la integración de varios géneros, como el cine, la TV, la plástica, el cómic y la literatura, lo que hace leer sus textos fácilmente (cualquiera los puede leer), pero a la vez, están llenos de referencias para un tipo de lector exigente y con muchas referencias. Los amos de la noche está muy por encima de cientos de libros y de películas en que muchos compatriotas gastan su plata y quedan con insatisfacción tras terminarlos. Este es un texto creado en nuestro país, con un estilo, que alguien podría llamarlo contracultural, pero que no tiene nada que envidiar a textos que se publican en NY o en París del canon. No tienen todo el despliegue promocional, ni Prado se ha tenido que ir a España a escribir la gran novela. El texto habla por sí solo. Estoy seguro que los lectores de ND lo disfrutarán. Si me preguntan qué aporta el país a la posmodernidad, diré que literatura. Celebro la aparición de este autor y que su obra perdure.

martes, 13 de diciembre de 2011

Sentimientos de fin de año

Pasa que cuando abrimos los ojos nos damos cuenta que ya estamos a pocos días que termine el año. Es como un parpadeo el que damos y comenzamos a recordar que hace un año “estaba haciendo yo tal y tal cosa”, “recuerdo que ese día…”, sí, de la misma manera sucede con los días, los meses, los años, las décadas y más. “Pasan como agua” dirían las abuelitas, o “los días pasan volando”. Lo que es cierto es que cuando ya casi llegamos al día 350 comenzamos con tres infaltables sentimientos: uno, los arrepentimientos; dos, la nostalgia y tres las promesas. Voy a explicarlo. En la primera entran temas como la comida, por ejemplo, la incontenible subida de peso, debido a la larga lista de chucherías que nos hemos tragado día a día y que nos han elevado, considerablemente los niveles de triglicéridos, entre otros. O los gastos en los que hemos incurrido, que nos tienen sumamente endeudados, debido a una compra de más, un “gustito” o la descarada subida de precios en todos los campos, que nos obligan a prestar para pagar los que todavía debemos. En la primera entra también lo que dijimos. Como tenemos muy liviana la boca, más de algún “veneno” lanzamos, como espontáneamente a muchos. En la nostalgia entran aquellos como recordar con cariño a aquellos que se fueron, algunos pensarán en la novia que dejaron ir, los gratos momentos familiares (tenemos miles de fotos en los celulares de cumpleaños, fiestas y paseos); otros en cambios radicales como casamientos, vivir juntos, un retoño más en casa. Finalmente, las promesas. Como es inminente la llegada de decenas de tamales, chompipes, cerdo, dulces, ponche, que las mamás siempre sacan como por arte de magia, comenzamos a jurar que bajaremos de peso, eso sí, hasta el otro año haremos ejercicio: cuando pase la San Silvestre nos inscribiremos a un gimnasio: otro préstamo; no abriremos la boca de más: esa nunca se cumple o la famosa, “voy a ahorrar”. Esta es la menos probable, debido a que, como tenemos un poco de negativismo, pensamos, el otro año va a ser peor, por lo que comenzamos a comprar y a comprar y cuando sentimos, los tres sentimientos vuelven a surgir y ya estamos en el siguiente año, como el pasado. Como el que viene.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Instrucciones para sobrevivir a convivios

Más allá de las clásicas recomendaciones de cajón, como las de no conduzca si toma licor, existen otros inconvenientes que atravesamos quienes asistimos a convivios. Estas reuniones de fin de año, a veces, suelen terminar mal para algunos, a tal grado que tienen saldos negativos. Por eso, le recomiendo evitar lo siguiente: hay aquellos que tras tomar considerables cantidades de alcohol se transforman, tipo Hulk. Evidentemente no pueden conducir, pero se creen mejores que Fittipaldi. Se emberrinchan en no entregar las llaves, por eso, mejor entréguelas cuando aún permanezca sobrio. Por ejemplo, algunos jefes, que tras tomar unos tragos de más comienzan a revelar posibles despidos o ascensos, o peor, se ponen la corbata en la cabeza, se suben en las mesas a bailar y sus instantáneas van a parar al facebook de cientos. Más de alguno se las lleva de muy galán y tras sentir “valor” se acerca a “cantinear” hasta las monjitas, llegando al colmo de ofrecer hasta matrimonio a dos o tres. La clásica mujer que de un momento a otro le “da el aire”, es decir, pierde el control y se desata en ella una furia al estilo tormenta tropical. Quienes están acostumbrados a verla, sentada, sin hablar, tomando té negro, se llevan la sorpresa del siglo al verla, como que es conductora de talk show. Están los serviciales, es decir aquellos que de ogros se transforman en “cuates de toda la vida”, incondicionales y juran lealtad eterna.
Están los que amanecen “in situ”, me refiero al sitio de la fiesta, totalmente dormidos con alzhaimer, muchas veces sus nombres aparecen en la radio como extraviados. O lo que se creen Robin Hood y deciden llevarse una que otra boquita o una que otra “tánica” de color ámbar. Piensan que lo harán furtivamente, pero, oh… o se los quitan en la puerta o se los descuentan a fin de mes, pues todos se dan cuenta. Por lo anterior, es determinante que antes de ir a pasarla bien, divertirse, esperar su canasta navideña y despedirse de los compañeros, piénselo dos veces antes de protagonizar algunos de estos “clavitos”. Si va de convivio, repase este manual.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Yo no quiero un hermanito…

Recuerdo 70, una canción cantada por un pequeño en la que decía a su mamá que en lugar del hermano, deseaba un “perrito/ chiquitito y juguetón”. Esta pieza me bailó en la cabeza el pasado domingo, cuando caminé por la Avenida de las Américas, entre tenis y pedalazos y me percaté que las tres pequeñas con quienes paseábamos, se detenían en cada venta de cachorros a suplicarnos que compráramos un “perrito”. Había todo tipo de raza, encantadores, simpáticos y hasta con registro de la canófila. Sin embargo, también reflexioné al respecto de lo que implica llevar a un perro a la casa, sus consecuencias y el compromiso que se adquiere al “invitarlo” a que comparta con nosotros. La cuestión es que no todas las personas tienen la conciencia sobre la responsabilidad de adquirir una mascota. Por supuesto que son encantadores todos cachorros. Pero, a los pocos meses crecen y creen y conforme van desarrollándose, muchos les van perdiendo el cariño, que sintieron al principio y los “mejores amigos del hombro” la paran muy mal. Algunos son regalados, con cierta culpa, a quienes les pueden dar mejor cobijo, otros son vendidos ya de adultos. Los que corren la peor suerte son sacrificados: siempre hay más de alguno que piensa que si no está con él, no vivirá con nadie. Siempre que se va a adquirir una mascota canina, como este caso, es determinante que se investigue sobre la raza, sus cualidades y defectos, su relación con los niños, entre otros. Las condiciones de la casa, por ejemplo, si le encanta un Gran danés, pero tiene niños pequeños, es probable que ellos no puedan jugar con él; si compra un San Bernardo y vive en la Costa, seguro el animal la pasará mal. También, si lleva un Samoyedo a un apartamento, deberá comprar aspiradora y ventilar la casa. En fin, la reflexión es que los perros son magníficos compañeros, terapeutas, agradecidos, pero llevarlos a casa es como vivir con un familiar más. Cuando sus hijos lloren por uno, piénselo bien. Visualícelo de viejito en su casa, contento y no regalado o tirado en un basurero.

martes, 15 de noviembre de 2011

Querido Matías

Querido Matías. Es probable que vos no podrás leer por tus medios estas líneas. Seguramente con el apoyo de tu mamá y tu abuela que siempre han estado y estarán al lado tuyo, te enterarás. Como de plano ignorarás debido a tu permanencia en uno de los mejores hospitales nacionales, desde hace algunos días hemos recibido una noticia, por un lado triste, por otro, con mucha esperanza: se trata de que tienes un cáncer en la sangre, enfermedad conocida como leucemia y que la padecen desde niños hasta adultos. Sin embargo, también hemos sabido que debido a varios factores como tus ganas de vivir, lo avanzado de la ciencia y la entereza de los médicos y enfermeras, un hospital dispuesto a recibirte, el apoyo incondicional de tu madre, hermanos y abuela y de los que te queremos, saldrás adelante. Claro, Matías, como a otros, te tocará recibir la famosa quimioterapia, que a pesar de ser dolorosa e incómoda, seguramente te ayudará a ganarle a la enfermedad. Quiero que sepas que el mundo, a pesar de sus serias complicaciones, está dispuesto a darte la oportunidad y a que termines el reto que se te ha presentado y tras salir adelante, que estudies, practiques deporte de tu predilección y que seas un guatemalteco más de esos que nos hacen enorgullecernos constantemente. Como sabrás el quehacer diario es complicado. Nacimos en un país hermoso, pero a la vez complicado y con serios problemas que sortear. Sin embargo, cuando día con día nos levantamos y pensamos en la sonrisa de quienes nos aman, en lo que podemos hacer por nosotros y por los demás, el empuje de luchar y de vivir le gana a todo. Por eso, querido Matías, quiero pedirte más fortaleza de la que tienes, que continúes con tus conocimientos y aprendiendo lo que te gusta, por ejemplo, las marcas de los carros, sus llantas y los alucinantes colores. Estarás junto a otros que padecen la enfermedad y conocerás sus dolencias y compartirán sus alegrías. Cuando tu mami te lea este mensaje en la pediatría y lo haga ella porque aún no has llegado a los 3 años de edad, recibirás este saludo de tu tío abuelo que te quiere.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Hasta siempre

Fue precisamente en nuestro país, donde el “Che”, comenzó a escribir su libro La función del médico en América Latina Si a mí me preguntaran quién es uno de mis héroes de la vida real, sin lugar a dudas mi respuesta es Ernesto “Che” Guevara. A mis casi 47 años, sigo considerando a este formidable latinoamericano, como uno de los más importantes revolucionarios y combatientes, que siempre se entregaron a su ideal a pesar de sufrir adversidades y, claro, cometer errores, fue un cubano-argentino que inspiró a muchas generaciones de jóvenes. Contrariamente a quienes piensan que su pensamiento no está vigente, pues quizá lo encasillan y no dan opción a entender el pensamiento global de este médico asmático conocedor de muchos países latinoamericanos, entre ellos Guatemala. Fue precisamente en nuestro país, donde el “Che”, comenzó a escribir su libro La función del médico en América Latina, texto en el que planteó la importancia de la medicina preventiva y social, como fundamental para una transformación social. Quizá no sea casualidad, que su legado todavía esté en muchos rincones del país, donde médicos cubanos han atendido a cientos de paisanos diariamente. A este inspirador de películas, cuentos, novelas, pinturas y casi todas las manifestaciones del arte, le conmovió la intervención contra Arbenz en 1954. En la biografía Che Guevara una vida revolucionaria de Jon Lee Anderson señala al respecto del golpe al gobierno revolucionario: “La traición sigue siendo patriotismo del ejército, y una vez más se prueba el aforismo que indica la liquidación del ejército como el verdadero principio de la democracia”. Sus aportes fueron valiosísimos para comprender a América Latina, la identidad de esta época y sobre todo devolvió a muchos la posibilidad de creer en un mañana mejor El 9 de octubre de 1967 se cumple un aniversario más de su captura, ejecución y exhibición de su cuerpo en Bolivia. Por su memoria, el sábado será un buen día para recordarlo, especialmente cantando los versos de Carlos Puebla: “Aquí se queda la clara/ la entrañable transparencia/ de tu querida presencia/ Comandante Che Guevara.